miércoles, 23 de agosto de 2017

EL AMIGO QUE TAMBIÉN AMA Y AMABA BARÇELONA


Cuando aquella flecha voló, se nos paró el corazón y supimos que algo nuevo empezaba. Él y yo admirábamos a Josep Miguel Abad y le hacíamos responsable de la idea de usar el amor del que muchos presumíamos en Barcelona para que los JJOO fueran un éxito, porque si amas algo, aunque sea una ciudad, se contagia. Una idea magnifica que permitió hacer perfecta casi cualquier cosa.

Antes de esto yo sabia que no podía meterme bajando las ramblas a la derecha, y por la izquierda no más abajo de la plaza del Rei, era peligroso.

Cuando Barcelona se convirtió en la capital del Mediterráneo ya no solamente teníamos el Parc de la Ciutadella con sus naranjos. No nos teníamos que subir al castillo de Montjuic para ver el mar. En lugar de jugar al tenis al otro lado de las vías, apareció una playa que, incluso a día de hoy, y eso que mi amigo vive por ahí, no nos creemos. Después apareció el Raval, a la derecha de las Ramblas, el mercado de la Boquería dejó de ser un lugar donde solamente había olores fuertes. Primero era el Moll de la fusta, después fue todo. La época de las champañerias, el Borne, la movida de Barcelona,…

El sábado mi amigo y yo volveremos a vernos (yo vivo en Madrid). Iremos a renovar un amor que ha sido herido por terroristas. Ojalá que no haya banderas excepto la de Barcelona y, aunque las haya, yo quiero estar ahí para recordarle mi amor. Barcelona no es un objeto que sirva para algo, es un lugar para ser amado. Por cierto yo no estaré con los fanáticos de la CUP, y me apartaré de cualquiera que se le parezca. Ellos la usan, no la quieren, porque representa lo abierto que es mi país.
  

Barçelona t’estimo tant!!

martes, 22 de agosto de 2017

Barcelona

El camarero de La Poma, al principio de Las Rambles, mira sin mirar hacia la calle. La señora a la que le compraste las mejores rosas del mundo, mira sin mirar hacia la calle. La ocupada despachadora de canarios, tortugas, loros y hamsters que te atendiói a ti y a tus hijos, mira sin mirar hacia la calle. La del puesto con los posters del Barça y del Real Madrid mira sin mirar hacia la calle. Esos personajes que se quedan de piedra disfrazados miran sin mirar hacia la calle.

Todos ellos, todos los días se esfuerzan por atender al visitante, por compartir su amor, imposible de explicar del todo, por una ciudad luminosa, amable, calurosa en verano, que generó el ejercito de voluntarios que quisieron compartir su amor por su ciudad en los JJOO, esa cuidad que ahora no grita, ni puede gritar quien es, pero que acepta a todos, en todos sus idiomas, ajenos a otra cosa que no sea La Luz, los brazos abiertos, incluso con sus agravios y a sus banderas..

Por eso es imposible hacer otra cosa que mirar sin mirar y preguntarse porqué, porque aquí, que es lo que hemos hecho además de gustarte, amarte y verte. Quien te conoce siente amor, quien no te conoce todavía lo sentirá, quien todavía no haya sentido la necesidad de ver la ciudad más bonita y amable del mundo, debería, pero no es obligatorio, como nunca lo es el amor.

Parece que era verdad “… que los que matan se mueran de miedo,…amores que matan nunca mueren…,… .

Yo tampoco tengo miedo, pero sí rabia e incomprensión. No puedo entender porqué a mi, ni siquiera porqué, y solamente puedo mirar sin mirar la calle. Yo soy de Barcelona, siempre lo fui, con todo mi amor.

pedropuigmontserrat@blogspot.com

lunes, 21 de agosto de 2017

Constituyente impostora

Constituyente impostora

Mandas en tu país, la economía está remontando en todas partes. Ya no es necesario crear nada ficticio para que la gente empiece a pensar en la vida de sus hijos. Ya no es necesario fomentar el odio o el victimismo y ponerle la cara de alguien que libere a tu gente de cualquier tipo de responsabilidad en lo que nos ha pasado (imperialismo o estado español) o una utopia que lo confronte (Socialismo Bolivariano o Cataluña, un país tan bonito y abierto).

Ahora ya sabes que perderás las próximas elecciones y que lo harás de forma incontestable, dejándote como un mero accidente en la historia. Entonces descubres tu isla de perejil, tu Irak (espero que no tu Corea del Norte).

Si las leyes no te gustan, o te hace ilusión que sean diferentes, o incluso, si crees que puedes mejorar las actuales es muy bonito e ilusionante, pero organizas un referendum en donde eres juez y parte y no te importa si solamente vota tu madre, o no haya nadie que te impida contar los votos a tu antojo, y convocas una asamblea constituyente pase lo que pase. Si los miembros de la asamblea constituyente están bien elegidos, hasta puedes ser elegido presidente honorífico a perpetuidad.

Una historia muy actual con diferentes caras. Maduro ha hundido un país con grandes recursos, Puigdemont no ha podido, él solo ha gestionado la constituyente impostora. El mundo civilizado, al que no pertenece el país de Maduro, ha trabajado duramente por serlo y tiene unos cuantos problemas, de los cuales podemos destacar los debidos a la propia civilización que debe mejorar (corrupción), al racismo que generan algunas banderas (tribalismo) y religiones (terrorismo), y que todavía no ha sido capaz de ser uno, aunque cada día es más grande, con algunas lamentables excepciones (Brexit). Puigdemont esconde, avergonzado, lo que propone. Maduro lo exhibe cual gorila, con golpes en su pecho.

El turismo, por extrañas coincidencias, cada día aporta más en la solución (a la economía, pero también, a la transmisión de cultura), y se ha convertido en un elemento fundamental que cada vez hace más borroso al teórico culpable de todo esto. La CUP fuerza política que sacó menos votos que el PP en las pasadas elecciones en Cataluña y se ha convertido, con su rechazo al turismo, en un elemento necesario para la constituyente (imprescindibles votos) y, a la vez en enemigo del progreso de la gente (imprescindible voz).

Es necesario comprender que alguien sin ninguna experiencia, sin casi votos, que prefiere apoyar a terroristas por poder estar en la constituyente, en lugar de a Barcelona (la mayor parte de catalanes; yo sí iré a la manifestación desde Madrid), es un lastre demasiado pesado.

En Venezuela estamos todos de acuerdo (¿si?), que se ha producido un golpe de estado. Espero que no pase en un país tan bonito (todos lo son para sus nativos) y abierto (solo lo son los civilizados como el nuestro).

pedropuig.blogspot.com